Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación

  • : El blog de marianosinues
  • El blog de marianosinues
  • : Blog dedicado a la cultura, la historia, el arte y la arqueología
  • Contacto
5 mayo 2011 4 05 /05 /mayo /2011 13:48

Se explica cómo la revolución del arte que se inicia con el Impresionismo se gesta en la búsqueda de un nuevo referente artístico por parte de la nueva gran burguesía francesa de la segunda mitad del s. XIX.

La revolución estética del Arte contemporáneo, iniciada con el Impresionismo, tiene sorprendentemente su impulsora en la gran burguesía francesa de la segunda mitad del s. XIX.

Es la época en la que la cultura francesa, con París (la “ciudad-luz”) como foco de atracción, tiene un gran peso específico en Occidente.

Hasta entonces prevalece el arte academicista, muy protegido por la Escuela y la Academia de Bellas Artes. Recibe los encargos oficiales. Copa los salones de exposiciones.

Pero su predominio se ve progresivamente socavado. La causa, la nueva burguesía ascendente, ligada a la Revolución industrial. Avida de reconocimiento de su estatus, toma como referente el interés de la vieja burguesía por el Arte. Pero desea cosas nuevas, originalidad y una identidad diferenciada.

Y busca orientación para su gusto artístico: en la prensa, los Salones, y las visitas a estudios de artistas y coleccionistas.

A finales del s. XIX, ese poso que marchantes y crítica dejan en el mercado, y por transposición en la parte de la sociedad que compra obras, convertirá al Impresionismo en el nuevo referente del gusto.

La nueva pintura, alejada del gran público, inaceptable para el gusto burgués imperante, representado en el Salón oficial, cuenta con un apoyo básico: el influjo de las grandes colecciones, creadas por el mecenazgo/coleccionismo del gran empresariado, dominante social y económicamente.

Y eso que el mundo del arte no asumirá de entrada el Impresionismo. Pero la apertura en 1863 por el emperador Napoleón III (bajo consejo de Viollet-le-Duc) de un “Salon des Refusés” para los artistas rechazados en el Salón oficial, y el decreto de ese mismo año que independiza la Escuela de Bellas Artes del Instituto, son dos hitos fundamentales. Hitos que conducirán, en 1867, a la exposición de obra de Gustave Courbet y Manet en ese “Salón de rechazados”.

Aún así, el cambio será paulatino. Calará lentamente en la sociedad, sobre todo fuera de París y de las élites intelectuales de provincias. La tradición academicista pervivirá como referente importante, a través de las instituciones oficiales artísticas, como la Escuela de Bellas Artes.

Pero no podrá parar un proceso que se acelerará a comienzos de s. XX, con la llegada de las Vanguardias.

manet: a bar at the falies-bergere

Compartir este post

Repost 0
Published by Mariano Sinués - en Historia
Comenta este artículo

Comentarios